A la sombra de los penes

Galilea iba paseando por el parque y Juan la agarró de la mano, estaba buscando un árbol para que le chupase el nabo, porque se dio cuenta que estaba empalmado. "Sácame la polla", le dijo, "Chúpamela aquí mismo", y agarrada a su cintura se la chupó, a la sombra de los penes. Cuando estaban en plena faena, alguien irrumpió de repente, Galilea dejó de chupar y Juan se guardó el pene. "Vamos a follar", le dijo, "Vamos ahora mismo" y agarrada a su polla se marchó, a la sombra de los penes.

A la sombra de los penes

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